" La creatividad no sólo sabe qué hacer, también sabe por qué hacerlo".

" La creatividad no sólo sabe qué hacer, también sabe por qué hacerlo".
" La creatividad no sólo sabe qué hacer, también sabe por qué hacerlo".
Mostrando las entradas con la etiqueta derechos de autor. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta derechos de autor. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de mayo de 2014

Reconocimiento y protección de los derechos de autor en las escenografías


Las escenografías, decorados y propuestas para el espectáculo que los escenógrafos llevan a cabo son parte esencial a las Artes Escénicas. En las Artes Escénicas el Teatro, la Ópera y la Danza, son obras en colaboración generadoras de derechos depropiedad intelectual a favor de todos los autores que en ellas participan. Y la propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el sólo hecho de su creación, como bien dice nuestro Artículo 1 de la Ley de Propiedad Intelectual. Siendo esto así, es posible afirmar que los escenógrafos, creadores a medio camino entre el pintor y el arquitecto, pueden y deben ser considerados autores. Sería bueno que de cara al futuro se plasmara de manera explicita en las leyes y textos normativos la condición de autor del escenógrafo. Pero por lo general, entendemos bien cual es el papel del libretista, del compositor o del coreógrafo. Sin embargo, para muchos, el trabajo del escenógrafo es un misterio. Y esto es un problema a la hora de regular su condición de autor.


Los derechos de autor son nuestros.


Desde que me vinculé a la danza una situación se repite con regularidad, más de lo que fuera deseable: la violación de los derechos de autor de los creadores.
En el ámbito de la danza existen individuos que sin escrúpulos plagian el trabajo de sus compañeros y al decir esto no me refiero a una idea, sino a secuencias de movimiento completas y en los casos más descarados, incluso a todo el diseño espacial y de movimiento. Esto ocurre no sólo con el trabajo entre mexicanos, también se dan los casos de “artistas” que francamente se la pasan plagiando obras de creadores de otros lugares en el mundo, sin considerar que hoy en día, en un mundo hipercomunicado la posibilidad de que los autores originales se enteren es más que factible y con ello se exponen a una demanda en tribunales internacionales por violar los derechos autorales de otros.

Autor: Hayde Lachino